Poemas cortos de amor
Poemas cortos de amor
Las palabras, a veces, pueden iluminar el corazón y unos versos de amor pueden despertar emociones profundas, revivir un recuerdo o simplemente decir «te amo».
Poemas cortos de amor, una selección para confesar lo que sientes, para guardar en el alma o para compartir con quién quieras.
-¿Qué es poesía? -dices mientras clavas
en mi pupila tu pupila azul-.
¿Qué es poesía? ¿Y tú me lo preguntas?
Poesía... eres tú.
Gustavo Adolfo Bécquer – Rimas y Leyendas, –XXI– [fragmento]
Aunque mi cuerpo se hiela,
me imagino que me quemo;
y es que el hielo algunas veces
hace la impresión del fuego.
Rosalía de Castro – En las orillas del Sar, –LXXXIV– [fragmento]
Yo no puedo tenerte ni dejarte,
ni sé por qué, al dejarte o al tenerte,
se encuentra un no sé qué para quererte
y muchos sí sé qué para olvidarte.
Sor Juana Inés de la Cruz, Yo no puedo tenerte ni dejarte [fragmento]
amar es un combate de relámpagos
y dos cuerpos por una sola miel derrotados
Pablo Neruda – 100 Sonetos de amor, Soneto XII [fragmento]
Antes, llevado de mis antojos,
besé los labios que al beso invitan
las rubias trenzas, los grandes ojos,
¡sin acordarme que se marchitan!
Amado Nervo – Varios, A Kempis [fragmento]
Te amo sin saber cómo, ni cuándo, ni de dónde,
te amo directamente sin problemas ni orgullo:
así te amo porque no sé amar de otra manera,
Pablo Neruda — Cien sonetos de amor, Soneto XVII [fragmento]
dos ideas que al par brotan,
dos besos que a un tiempo estallan,
dos ecos que se confunden...:
eso son nuestras dos almas.
Gustavo Adolfo Bécquer — Rimas y Leyendas, – XXIV –[fragmento]
Sed de amores tenía, y dejaste
que la apagase en tu boca,
¡piadosa samaritana!,
y te encontraste sin honra,
ignorando que hay labios que secan
y que manchan cuanto tocan.
Rosalía de Castro — En las orillas del Sar, – LXXXIX – [fragmento]
Amor empieza por desasosiego,
solicitud, ardores y desvelos;
crece con riesgos, lances y recelos;
susténtase de llantos y de ruego.
Sor Juana Inés de la Cruz, Amor empieza por desasosiego… [fragmento]
Yo ya me despedía.... y palpitante
cerca mi labio de tus labios rojos,
«Hasta mañana», susurraste;
yo te miré a los ojos un instante
y tú cerraste sin pensar los ojos
y te di el primer beso: alcé la frente
iluminado por mi dicha cierta.
Amado Nervo – Varios, El primer beso [fragmento]
Yo soy tu cuerpo
la señal de un deseo
que trepó por tu vientre
enmaraño tu sangre
y se anudó en tus sienes.
Carlos Brandy — Yo soy tu cuerpo (1923) [fragmento]
Por una mirada, un mundo;
Por una sonrisa, un cielo;
por un beso... ¡yo no sé
qué te diera por un beso!
Gustavo Adolfo Bécquer — Rimas y Leyendas, – XXIII – [fragmento]
Tenía la cara pálida
Bien medida la sonrisa,
Y por el nardo del pecho
Un temblor le descendia.
¡Ay, recuerdos del espejo
Luna en el medio dia!
Juana de Ibarbourou – Tres poetisas, Elegía de navidad [fragmento]
Sabe, si alguna vez tus labios rojos
quema invisible atmósfera abrasada,
que el alma que hablar puede con los ojos
también puede besar con la mirada.
Gustavo Adolfo Bécquer — Rimas y Leyendas, – XX – [fragmento]
Cuando el sol en mi ventana
rojo brilla la mañana
y mi amor tu sombra evoca,
si en mi boca de otra boca
sentir creo la impresión,
dime: ¿es que ciego deliro,
o que un beso en un suspiro
me envía tu corazón?
Gustavo Adolfo Bécquer — Rimas y Leyendas, – XXVIII – [fragmento]
Antes de amarte, amor, nada era mío:
vacilé por las calles y las cosas:
nada contaba ni tenía nombre:
el mundo era del aire que esperaba.
todo era inalienablemente ajeno,
todo era de los otros y de nadie,
hasta que tu belleza y tu pobreza
llenaron el otoño de regalos.
Pablo Neruda – 100 Sonetos de Amor, Soneto XXV
Me pides la vida entera
y la vida entera ¡no!
Te doy lo que le sobre al corazón
del incendio del mundo
tras la última hoguera.
Y si tú entonces puedes ser
palma de mi gloria
para eso te instaló en mi memoria.
Carlos de Oliveira – Incendio
- Bardo, ¿cuál es tu estandarte
- Muchos son los que enarbolo.
- ¿Qué mentor ha de guiarte?
- Ninguno: en amor y en arte
me deleita viajar solo .
Amado Nervo – Varios, Luciernagas [fragmento]
Cual banda de palomas impaciente,
como enjambre de párvulos traviesos,
del nido de mi boca huyen mis besos
al cielo misterioso de tu frente.
Amado Nervo – Varios, El prisma roto [fragmentos]
Está mi calle tan sola
Que parece de romance.
Va a pasar algo esta noche,
Algo misterioso y grande.
Andará cerca la muerte
O ha de llegar el amor?
¡Nochecita enlucerada,
Protege a mi corazén!
Juana de Ibarbourou – Tres poetisas, Presentimiento [fragmento]
Tu corazón de sombra, ¿acaso guarda
el viejo aroma de mis viejos lirios?
¿Perfuman aún mis rosas la alba frente
del hada de tu sueño adamantino?
Antonio Machado — Poesías completas, – XXXIV – [fragmento]
Tus ojos me recuerdan
las noches de verano.
Y tu morena carne,
los trigos requemados,
y el suspirar de fuego
de los maduros campos.
Antonio Machado — Poesías completas, – XL – [fragmento]
Este amor que quiere ser
acaso pronto será;
pero ¿cuándo ha de volver
lo que acaba de pasar?
Moneda que está en la mano
quizá se deba guardar;
la monedita del alma
se pierde si no se da.
Antonio Machado — Poesías completas, – LVII – (CONSEJOS)
Volví la frente: estabas. Estuviste
esperándome siempre
Detras de una palabra
maravillosa, siempre
Blas de Otero – Tarde es amor
Está de pie sobre mis párpados
con sus cabellos en los mios,
tiene la forma de mis manos,
el color de mis ojos,
Paul Eluard – La enamorada
Pero otro día toco tu mano. Mano tibia.
tu delicada mano silente. A veces cierro
mis ojos y toco leve tu mano, leve toque
que comprueba su forma, que tienta
su estructura, sintiendo bajo la piel alada
el duro hueso insobornable, el triste hueso
adonde no llega nunca el amor: Oh carne dulce,
que si se empapa del amor hermoso.
Vicente Aleixandre -Mano entregada
