Antonio Machado
1. Caminante, son tus huellas – (Proverbios y cantares, XXIX) – Campos de Castilla (1912)
Caminante, son tus huellas
el camino y nada más;
Caminante, no hay camino,
se hace camino al andar.
Al andar se hace el camino,
y al volver la vista atrás
se ve la senda que nunca
se ha de volver a pisar.
Evoca: La libertad humana, el destino que se construye andando, la vida como proceso personal sin rutas prefijadas.

2. Retrato – Campos de Castilla
Mi infancia son recuerdos de un patio de Sevilla,
y un huerto claro donde madura el limonero;
mi juventud, veinte años en tierras de Castilla;
mi historia, algunos casos que recordar no quiero.
Ni un seductor Mañara ni un Bradomín he sido —
ya conocéis mi torpe aliño indumentario—;
mas recibí la flecha que me asignó Cupido,
y amé cuanto ellas pueden tener de hospitalario.
Evoca: Autorretrato sincero, sobrio y humano; mezcla de memoria, ironía, modestia y amor por lo cotidiano.
3. Anoche cuando dormía – Campos de Castilla
A las cinco de la tarde.
Eran las cinco en punto de la tarde.
Un niño trajo la blanca sábana
a las cinco de la tarde.
Una espuerta de cal ya prevenida
a las cinco de la tarde.
Lo demás era muerte y sólo muerte
a las cinco de la tarde.
Evoca: El descubrimiento interior, la esperanza secreta, la intuición de una verdad espiritual que nace del sueño y de lo profundo.
4. A un olmo seco – Campos de Castilla
Al olmo viejo, hendido por el rayo
y en su mitad podrido,
con las lluvias de abril y el sol de mayo
algunas hojas verdes le han salido.
¡El olmo centenario en la colina
que lame el Duero! Un musgo amarillento
le mancha la corteza blanquecina
al tronco carcomido y polvoriento.
Evoca: La esperanza renaciendo en medio de la decadencia, el símbolo de lo vivo en lo aparentemente muerto.
5. La saeta – Campos de Castilla
¡Oh la saeta, el cantar
al Cristo de los gitanos,
siempre con sangre en las manos,
siempre por desenclavar!
Cantar del pueblo andaluz,
que todas las primaveras
anda pidiendo escaleras
para subir a la cruz!
Evoca: La religiosidad popular, el dolor y la pasión andaluza, y la queja por un Cristo sufriente en vez de uno vivo y caminante.
6. He andado muchos caminos – Campos de Castilla
He andado muchos caminos,
he abierto muchas veredas;
he navegado en cien mares,
y atracado en cien riberas.
En todas partes he visto
gentes que danzan o juegan,
cuando pueden, y laboran
sus cuatro palmos de tierra.
Evoca: La experiencia vital como viaje moral; la humildad de la gente sencilla frente al vacío de los soberbios.
7. El crimen fue en Granada – Publicado en Hora de España (1937)
¡Se le vio, caminando entre fusiles,
por una calle larga,
salir al campo frío,
aun con estrellas de la madrugada!
Le mataron en Granada,
una mañana de agosto, a su Granada...
El crimen fue en Granada, ¡sí!, en su Granada.
Evoca: El asesinato de García Lorca, el dolor político y fraternal, la denuncia de una España desgarrada.
8. Soñé que tú me llevabas – Nuevas canciones (1924)
Soñé que tú me llevabas
por una blanca vereda,
en medio del campo verde,
hacia el azul de las sierras.
Evoca: Una visión amorosa, pura y elevada; la sensación de caminar juntos hacia un horizonte compartido.
9. El mañana efímero – Campos de Castilla
La España de charanga y pandereta,
cerrado y sacristía,
devota de Frascuelo y de María,
de espíritu burlón y alma inquieta;
la España de Merimée y de Verdaguer,
la España inferior que ora y bosteza,
vuelve a levantar la frente grosera,
¡oh España de mi alma!,
para cantar la copla de la pereza.
Evoca: Crítica social y política; una reflexión amarga sobre la España tradicional, inmóvil y contradictoria.
10. El viajero – Soledades, galerías y otros poemas (1907)
Está en el cuarto desierto,
silencioso y sin paisaje,
el fondo del mortuorio,
el viajero que no vuelve.
Evoca: La muerte como viaje sin retorno, la presencia del ausente y la atmósfera íntima y melancólica de Soledades.
